viernes, 28 de agosto de 2009

Crónica

Las vueltas son las que dejan
Escritos herejes de una lesbiana proscrita
( Evangelio según santa facile )

No sólo era que el año nuevo del 2000 lo iría a pasar al nunca bien ponderado esotérico valle de Elqui, tierra de Lucila y Sergio, sino que dejaría -según la vara de algunas- de ser maricona para convertirme en gay con ese primer viajecito a Europa unos días después. Y no sólo era la vueltecita a Europa la que me hacía reflexionar en aquello que dice que todo lo personal es político, ni el quiebre de la tormentosa primera experiencia que hacía decir no, a mí no me gustan las mujeres, me gustaba sólo ella : Falso de falsedad absoluta, como dicen los Congreso. La resistencia y la lesbofobia introyectada suelen tener muchas caras. Hubieras preferido que lo tuyo o lo mío, como aún le dicen algunas represiva y amablemente a su resfrío, fuese sólo una etapa de experimentación o una moda a la que daría el punto final un hijo.

Salir del closet que le dicen e iniciarse en el activismo en Santiago de Chile, después del viajecito aquel al viejo continente, parecía fácil. Pero nunca imaginé que fuera tan pero tan huachaca. Llegaba en el peor momento: quiebre de la coordinadora lésbica, la psicopática y delincuencial Marlo hacía de las suyas estafando a las monjas holandesas, a las amigas propias y ajenas y a todo el incipiente movimiento lésbico que se estaba armando.

Una estafa, eso era y es el movimiento lésbico hoy día. No hemos hecho nada que no esté haciendo el devenir histórico por nosotras. Después del golpe de la coordinadora, armamos secta con otras lesbianas y levantamos la bandera de “Las otras Juanas”, rescatamos el programa radial Amazonas en radio Tierra, le hicimos conversatorios, le armamos encuentros de auditoras, exposiciones, fuimos sujetas - objetas de estudio para estudiantes hetero curiosas, y ya cansadas del asistencialismo, la pegatina y la vociferante forma de hacer política, colgamos las sotanas y decidimos convertirnos en las posmodernas “Otras guatas”.
Casi una década después, deprime observar que la lucha no ha sido mucha, un lugar común, como que para la marcha del once siempre saqueen el macdonal. Y te acostumbras a la indolencia, al fascismo, a todo un país que se levanta todos los días para tomar el transantiago y hacer más rico a Piñera, Luksic, Matte, Angellini y que olvida. Peca porque olvida su origen bastardo. Peca porque olvida y justifica el robo y la estafa sistemática de las tierras en el sur. Ni olvido ni perdón para el movimiento lésbico que nos falta. Un dos tres por mí, por las herejes y por todas las feministas.

lunes, 15 de junio de 2009

domingo, 3 de mayo de 2009

Manifiesto Tortillero: 8 de Marzo 2009

Lesbianas Feministas, 8 de Marzo 2009

Somos sujetas políticas Lesbianas Feministas.Conmemoramos y resignificamos el 8 de marzo, día internacional de las Mujeres.
Denunciamos la celebración el falso sentido de victoria y de progreso que la institucionalidad pretende dar a esta fecha.
Porque no es cierto que mujeres y lesbianas tengamos libertad en este sistema, porque aún somos obligadas a responder a esterotipos héterosexistas. A las mujeres y lesbianas aún se nos cuestiona con quién estamos, cuándo y cómo.
No es cierto que hayan avances en los derechos de las mujeres, porque aún se nos niega la autonomía de nuestros cuerpos y somos obligadas a trabajar por salarios de hambre.
Hoy nos manifestamos y recordamos la presencia histórica de las lesbianas en la lucha feminista.
Reivindicamos las calles como un espacios de protesta, de lucha, y de manifestación de los movimientos sociales de los cuales siempre hemos sido parte y artífices.
Porque ser lesbinas es un ejercicio político. Ser lesbianas es situarnos desde la resistencia y la radicalidad frente al patriarcado, del cual provienen todas las opresiones y la violencia fundamentada en el sistema sexo/género en donde las mujeres y las lesbianas no existimos.
NO SOMOS VÍCTIMAS, NI PASIVAS,
SOMOS TORTILLERAS,
SOMOS GUERRILLERAS.
VIVA LA RESISTENCIA
Colectiva Lésbica Feminista Moiras
Círculo Hereje, Feministas Lesbianas

domingo, 19 de abril de 2009

El flyer de una (des) coordinación

Feminitas sin S debido a un lapsus con interpretación semántica compleja que no viene al caso abordar ahora porque debía decir feministas en vez de feminitas

No soy rebelde. Sólo resisto. No me adjudico el título de la autonomía por ningún motivo. Sólo trato de no codearme con la mafia.


Cuando era pequeña me arrancaba con la pelota y se terminaba el juego, claro. Pero crecí. Y como dice el libro sagrado en Corintios trece, cuando crecí dejé las cosas de las niñas, o más bien y en este caso sería de los niños, para qué nos vamos a ver la suerte entre gitanas.


No obstante, en este juego verdadero -citando alguna vez al grupo chileno Tiro de Gracia- la memoria feminita se desmemorió recurriendo a prácticas patriarcales en su forma de hacer política, bajándose de una coordinación a dos días de la marcha, dejando el carro botado o arráncandose con los tarros en buen chileno, o con la pelota para seguir el juego, en nombre de una libertad más parecida a la estatua neoyorkina que a la amiguita de Mafalda por evocar alguna imagen. Una libertad antojadiza vendida al rating de los buena onda en horario prime porque la mañana en plaza de armas dizque territorio de nanas peruanas y viejas pechoñas.


Prefiero quedarme con el mejor acto que he vivido para un ocho de Marzo: polémico, contestatario, solidario, íntimo, emocionante, divertido, con contenido. Me quedo con la furia de los platos, de la música y del teatro. Me quedo con el pancito amasado en la plaza Víctor Jara. Con las caras de los niños jugando con un carro de supermercado. Me quedo con las compañeras que no se desdicen, que miran de frente, que no se avergüenzan de ser lesbianas, que no se blanquean, que no pasan desapercibidas con su guiño macho, las prefiero sin rimel como diría Lemebel, y vaya que es valiente ser la princesa caballero en el valle plateado. Me quedo aún cuando se nos hunda el barco, porque ya no me salvé, citando a Benedetti, no me duermo sin sueño, no me juzgo sin tiempo, no me pienso sin sangre.


Y no quiero pasar por rebelde –eso ya lo cantó la Jeannette- , no me adjudico la autonomía, hago lo que se puede. Y me quedo donde está calentito - como me dijo una sabia amiga una vez - , así es que hagamos un fogón bien grande para que no se nos pase el frío mira que de drogas mejor hablamos otro día.